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Mendoza
Fundada en 1561, esta importante ciudad argentina, es metrópoli regional
de la zona de cuyo y posee un amplio desarrollo comercial, industrial y
cultural. También es centro del turismo hacia la cordillera andina y del
cerro Aconcagua, el más alto del continente americano.
Con amplias calles arboladas, sus acequias, importantes parques y plazas
muy bien cuidadas, es una ciudad que se caracteriza por su gran limpieza.
Es un centro cosmopolita por ser paso obligado de los vuelos entre Buenos
Aires y Santiago de Chile.
En el Gran Mendoza, se ha establecido una zona industrial separada de las
áreas residenciales que satisface las necesidades del progreso provincial.
Zona vitivinícola por excelencia, cuenta con numerosas bodegas para la
producción de vinos finos de la más alta calidad que son exportados a todo
el mundo. Muchas pueden ser visitadas por el turista y realizar
degustaciones.
Su cercanía a la cordillera de los Andes, la convierte en un destino
inmejorable para el turismo aventura: trekking, rafting, montañismo y
espectaculares paisajes para realizar safaris fotográficos, entre otras
actividades.
Otras posibilidades para el turista son la práctica del esquí en invierno,
y el termalismo en cualquier época del año.
Cuenta con un gran desarrollo edilicio, galerías comerciales, una
importante infraestructura hotelera, afamados restaurantes, shoppings,
cines, comercios de artículos regionales y una gran cantidad de
heladerías.
De esta manera, Mendoza, posee un abanico de posibilidades para el
turista, tanto para la vida urbana como para el turismo ecológico y
natural.
ALTA MONTAÑA
El fascinante camino al centinela de piedra es la excursión más
emocionante que va desde la ciudad de Mendoza hasta la frontera con el
vecino país de Chile.
El paseo dura todo el día y puede hacerse en cualquier época del año, sus
rutas de acceso están en perfectas condiciones e invitan a descubrir un
horizonte fantástico.
Durante el recorrido se visitan las Chacras de Coria, la localidad de
Potrerillos desde donde se puede viajar hacia el centro de esquí
Vallecitos, habilitado de junio a septiembre también para la práctica de
Turismo de Aventura.
En Potrerillos se puede disfrutar de ciertas actividades: rafting,
cabalgatas, trekking y mountain bike. Siguiendo por esta ruta, se llega al
gran valle de Uspallata el cual en época prehispánica fue ocupado por los
indígenas Huarpe. En esta localidad, también se realizan actividades de
turismo de aventura.
A 23 km. de Uspallata se puede pasar por el puente histórico y fortín de
Picheuta; a 34 km. por las construcciones incaicas de Tambillos. A 167 km.
de Mendoza se halla otro centro de esquí lllamado Los Penitentes.
A 2.720 m.s.n.m se encuentra Puente del Inca de donde afloran aguas
termales. A poca distancia de allí la Quebrada de Horcones donde conviene
detenerse para ver el esplendor del cerro más alto del continente
americano: el Aconcagua de 6.959 metros de altura.
Un camino no pavimentado parte desde la ruta internacional hasta la bella
laguna de Horcones; y retomando por esta misma se llega al complejo
Horcones donde se realizan los trámites fronterizos. El límite con Chille
está a unos pocos km. Más adelante, entre Las Cuevas y el túnel
internacional, hay una ruta que asciende al Cristo Redentor a 3.800 metros
sobre el nivel del mar.
LA RUTA DEL VINO
En el hemisferio sur existe una estrecha franja extendida entre el
paralelo 32º al 38º, donde se ubican los siguientes países: Argentina y
Chile (América), Sudáfrica (Africa), Australia y Nueva Zelandia (Oceanía).
En esta franja se dan condiciones óptimas de suelo, agua y clima para
producir y elaborar excelentes vinos finos con uvas de gran calidad.
La elaboración de vinos en Argentina tiene siglos de existencia, y los
primeros en elaborarlos fueron los jesuitas en el siglo XVI. Sin embargo,
la producción de vino en forma profesional comenzó en el siglo XIX. La
vinicultura en Argentina adquirió preponderancia cuando llegaron
inmigrantes italianos, españoles, alemanes y franceses al país.
Actualmente, entre las cepas blancas importantes se destacan: Chenin,
Sauvignon Blanc, Semillón, Riesling, Traminer, Torrontés, Ugni Blanc,
Pedro Ximénez y Gewurztraminer, entre otras.
Las cepas tintas más características son el Cabernet Sauvignon, Merlot,
Malbec o Malbeck, Pinot Noir, Syrah, Lambusco y Sangiovese, por destacar
algunas.
Los dueños de los más importantes establecimientos vitivinícolas de
Mendoza reciben al turista, muestran sus instalaciones, le brindan la
posibilidad de degustar y comprar sus vinos preferidos en el mismo lugar
de su elaboración. Muchos establecimientos conservan antiguos toneles de
roble traídos o construidos por sus fundadores.
Casi todas la bodegas están abiertas al público y pueden ser visitadas.
Algunas están más organizadas para recibir visitas en casi todo momento,
otras son menos propicias, pero si muestra interés sobre el tema
seguramente lo recibirán sin mayores inconvenientes. Es ideal tener
presente en el interior del país el horario de descanso de la tarde
(siesta) para evitar visitar las bodegas.
EL CAMINO DE LAS 365 CURVAS
Saliendo hacia el norte por Av. San Martín, se atraviesa la ciudad de Las
Heras hasta llegar al monumento a Canota donde las tropas sanmartinianas
dividieron sus columnas para el cruce a Chile.
Más adelante se arriba a Villavicencio con una moderna planta de agua
mineral y un antiguo hotel. Se inicia allí el camino de las 365 curvas o
los caracoles como suele denominarse esta antigua ruta a Chile.
Tras un pronunciado ascenso, se arriba al punto más alto: la llamada Cruz
del Paramillo a 3.000 m.s.n.m.
Luego, se desciende al valle de Uspallata, arribando a la villa tras 30
km. de marcha.
Por el mismo camino, se halla una reserva de Araucarias petrificadas de
alrededor de 200 años de antigüedad, descubiertas por el naturista inglés
Charles Darwin.
LAS RUTAS DEL DESIERTO
Hacia el noreste, Lavalle (antigua residencia indígena) muestra su árido
rostro maquillado por la desertificación. Un curioso tributo a las
depredaciones de un confuso progreso.
EL agua de la montaña, ahora contenida en los diques sobre los ríos
Mendoza y San Juan, hizo desaparecer la laguna de Huanacache donde se
desarrolló una interesante artesanía de junquillo, lana y cuero que
perdura aún con esfuerzo y amor en aislados puestos de cabra de la zona.
Dos excursiones que se realizan solamente en la temporada estival permiten
visitar en el desierto, las dunas de los altos lipios y el bosque telteca.
También impacta la antigua tradición de los pueblos de Asunción, El
Forzudo y San Miguel en los que aún se conservan antiguas iglesias. Se
realizan anualmente fiestas patronales, festejos que duran varios días y
en los cuales se combinan manifestaciones folclóricas y gastronómicas. Lo
que allí se expone y vende es el fruto de las constantes rondas de compras
que el gobierno realiza entre los puesteros para permitir su sostenimiento
económico y estimularlos a mantener sus técnicas artesanales.
VALLE DE UCO
Con el espectacular marco que brinda el Cordón del Plata y el volcán
Tupungato, ingresamos a una región comprendida por tres departamentos:
Tupungato, Tunuyán y San Carlos.
En esta región se destaca el microclima reinante en verano con
temperaturas moderadas más frescas y con mayor porcentaje de humedad. La
lluvia promedio oscila entre 180 y 190 mm. El máximo contenido hídrico
corresponde a junio y el mínimo a los meses de verano. Los vientos
dominantes son del sudeste.
La vegetación es xerófila y achaparrada. Se ha forestado con álamos,
sauces y coníferas alrededor de los diques y en torno a los arroyos y
canales.
El principal cauce de la zona es el río Tunuyán, hacia él fluyen varios
cursos de agua como el río Las Tunas, el Colorado, el Salinillas, arroyo
El Manzano y arroyo Grande, estos riegan un oasis de 55.000 hectáreas;
denominado Oasis del Valle de Uco.
TUPUNGATO
Desde aquí se organizan cabalgatas guiadas con pernoctes en los puestos
cordilleranos, excursiones al Parque Provincial Tupungato, con los
volcanes: Tupungato (6.800 m.), Tupungatito y Bravard (5.913 m.)
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